"Yo también quiero un coche. Es lo que enrolla a las nenas" - ROBIN
"Por eso Superman trabaja solo..." - BATMAN
Con este complejísmo diálogo arranca la película que será nuestra quinta incursión en los "pudo haber sido" del cruzado enmascarado:
BATMAN & ROBIN.
Con
Tim Burton definitivamente fuera de las labores de producción, y el resto de los productores habituales también fuera de la ecuación, el film sólo mantuvo a
Warner bros. amparando el proyecto.
El director
Joel Schumacher, responsable de
Batman Forever (película que no era perfecta, pero cumplía su propósito de romper con el estilo Burton de las anteriores) repitió al volante del film.
El error vino con el guionista: el temible
Akiva Goldsman, quien también ejerce de productor del
peliculón, nos brinda dos horas de estupideces, discusiones infantiles, unos personajes ridículos, situaciones que provocan vergüenza ajena... en fin.

Os resumo el argumento:
Batman y Robin tienen un nuevo enemigo:
Mr. Freeze, quien se dedica a robar diamantes a lo largo y ancho de la ciudad (como en la espídica secuencia inicial, donde asalta el Museo Arquéológico de Gotham para robar un pedazo de diamante. Y no me preguntéis qué hace un diamante en un museo arqueológico) para alimentar su traje/armadura criogénica.
Esta secuencia inicial es una copia barata de la que abría
Indiana Jones y El Templo Maldito (Steven Spielberg, 1984). Primer aviso de que Goldsman no se rompió mucho los sesos...
La escena concluye con la huída de
Mr. Freeze a bordo de un cohete camino a la estratosfera ¿¡?! y allí salta del mismo, dejando a
Batman atrapado.
Robin le salva el pellejo y
ambos saltan del artefacto segundos antes de que estalle, haciendo "surf aéreo" (hay que ver la película para creerlo, en serio).
Mientras, en la selva sudamericana, el Dr. Woodrue crea a
Bane, un tiparraco monstruoso vestido al estilo sadomasoquista que hace crecer su musculatura a base de un veneno que él mismo se bombea por el torrente sangúineo.
La Dra. Pamela Isley, su ayudante, lo pilla in fraganti y Woodrue cree asesinarla, pero resurge como
Hiedra Venenosa (otro lucimiento del guionista, que se pasa por el forro los orígenes de personajes más que consagrados).
Hiedra Venenosa adopta a
Bane y viaja a Gotham City, donde (¿adivináis?) se alía con
Mr. Freeze.
Además, llega a la mansión Wayne la sobrina de Alfred, Bárbara, que se convertirá en
Batgirl (otro orígen destrozado, pues
Batgirl es pariente del comisario Gordon). Y así, con acción sin pausa (ni sentido) hasta el final...
El reparto:
Val Kilmer se desentendió al leer el guión (muy hábil), por lo que fue contratado el ascendente
George Clooney como Batman (hoy en día el actor ha pedido disculpas a sus fans por ésta película).
Chris O'Donnell repetiría como Robin por exigencias de contrato. Los británicos
Michael Gough y
Pat Hingle repetirían como Alfred y el Comisario Gordon respectivamente (a su edad, filmar estas películas para ellos debía ser un divertimento).
El actor salido del wrestling americano
Jeep Swanson interpretaría al musculoso Bane.
Aún no se cómo lograron convencer a
Arnold Schwarzenegger para interpretar a Mr. Freeze, aunque supongo que por aquella época ya pensaba en dejar el mundo del cine y meterse a político... De todas formas el excelente
Patrick Stewart estuvo a punto de hacerse con el papel.
Para el papel de Hiedra Venenosa se pensó en
Demi Moore y
Julia Roberts, pero finalmente fue a parar a manos de
Uma Thurman.

Sin duda el personaje "novedad" de la película es Batgirl, interpretado por
Alicia Silverstone.
Circulaba una broma entre el departamento de Vestuario respecto a Silverstone. Al parecer, el traje de heroína tuvo que rediseñarse varias veces porque la actriz engordaba de un día para otro. Entre los responsables de vestuario le pusieron a la actriz el apodo de "Fatgirl".
¿Qué puedo decir sobre la película? Pues que el conjunto
es una mezcla entre un espectáculo de variedades de Tele 5 y un capítulo de los Power Rangers en cuanto a "profundidad" de la trama y efectos especiales.
En varias ocasiones el film provoca vergüenza ajena a causa de sus fallos: usar secuencias invirtiendo su velocidad o ángulo para ahorrarse filmarlas, usar planos de Gotham City de la película anterior, etc.
Aún así, el Batmóbil fue rediseñado para darle un poco más de empaque al film, pero ese detalle no hace olvidar sus numerosos momentos olvidables.

Sobre los personajes poco hay que decir.
George Clooney interpreta a Batman/Bruce Wayne con su eterna media sonrisa de anuncio de Nespresso, destrozando por completo la mitología introspectiva y sombría del personaje.
Chris O'Donnell, que en
Batman Forever se alzaba como lo mejor del elenco, se pasa toda la película "celoso" por las atenciones de Batman hacia la villana, que lo dejan a él de lado.
Arnold Schwarzenegger, cuyo 50% del guión se limita a la palabra "¡Sí!" es quien mejor se lo pasa en este circo, seguramente por ser una de sus últimas películas como actor.
Uma Thurman tiene uno de los peores papeles de la historia del cine. El guión no da para más, y su personaje se limita a echar polvos (literalmente) para conseguir lo que quiere.
Alicia Silverstone interpreta a su Batgirl de una manera completamente abofeteable, creando a una niña pija más preocupada por su pelo y la diversión que por "salvar" a la ciudad o detener a los villanos.
Jeep Swanson prácticamente no tiene líneas de diálogo. Otro fracaso del guión, ya que el personaje en los comics no es Einstein, pero tampoco una especie de zombi estúpido como aquí.
Por último,
Julian Glover ("Smallville", en TV) se lo pasa de miedo en sus cinco minutos de gloria como el Dr. Woodrue, seguramente sabiendo que su actuación es eso: un cameo.
La película se estrenó el
20 de Junio de 1997 en EEUU, recaudando por los pelos su presupuesto y quedándose a años luz de sus predecesoras.
Ese "bache" supuso un jarro de agua fría para
Warner bros., que tuvo que olvidarse durante años de lanzar otra película sobre el Hombre Murciélago.
Los chistes entre la supuesta homosexualidad de Batman y Robin se acrecentaron a raíz de las situaciones de éste film.
En los títulos de crédito, impregnados de un color rojo estilo "puticlub" el símbolo de Batman aparece, después lo hace el de Robin, ambos se "acoplan" con un sonoro ruido y después adoptan una posición yacente...
Como siempre, la mejor frase de la película se la lleva
Michael Gough (Alfred): "
En esta casa los secretos son un requisito indispensable, ¿no cree? ".
Años después
Warner bros. intentaría relanzar la franquícia de Batman juntando en una sola película al Hombre Murciélago con el Hombre de Acero: Superman. Si queréis saber más sobre éste proyecto podéis leerlo en este mismo blog.
Y después de descartar esa opción se tanteó la posibilidad de una nueva película con Batman en solitario, mucho más introspectiva, psicológica y oscura. Pero eso os lo explico otro día...